
EL CAMPO PSi N° 45 -
Año XI -
Edición Octubre 2007
"El nudo ata hilos para
que no insistan
en su pretensión de coser
Juan Gelman"
Mientras preparábamos esta Edición nos quedamos sin conexión a
internet. Paradojas de la proximidad: cuando falla lo que agiliza
los medios que, hasta no hace mucho tiempo utilizábamos, aparecen
casi obsoletos: papel impreso, teléfono, simple lápiz y papel. Todos
ellos en una curiosa articulación con pequeñísimos aparatitos
portadores de información (los mp3), que estos días -mientras
hacíamos vanos intentos por obtener alguna respuesta sobre el motivo
del problema- se volvieron las herramientas con las que salvábamos
la falta de inmediatez.
Subjetividad del instante: sin internet en los días de mayor
recepción del material todo parecía fatal. Ese pequeño y grande
inconveniente nos hizo pensar en cómo hacíamos antes de incorporar
el uso de internet a nuestro trabajo en la revista (vale describir
la sensación de lejanía de eso mismo). Cómo era nuestro trabajo
antes de incorporar su uso. Cómo recibíamos los textos?, los que
ahora en su mayoría llegan vía e-mail.
Lo primero que recordamos es que eran mucho más frecuentes las
reuniones para armar los espacios. Ya sea para consensuar los
resaltados, para definir el orden que tenía que tener la
información, etc... etc...
Nos preguntámos ahora de dónde sacábamos el tiempo para todas esas
reuniones?
Surge entonces la pregunta por el tiempo que nos falta ahora. Ahora
cuando sin embargo se supone que la agilidad tecnológica resuelve y
acorta tanto... No se podría pensar que debería ser al revés? Que si
existen nuevas maneras de resolución deberíamos entonces contar con
más tiempo?.
Sin embargo no es así, epocalmente la inmediatez y la agilidad se
acompañan de
la ausencia de tiempo como una constante cotidiana.
Y qué habrá sido del tiempo que teníamos antes de incorporar el uso
de la tecnología a nuestra vida cotidiana? Cuales son entonces los
nuevos modos de circulación de la palabra? Cómo resulta la
influencia de la inmediatez en nuestra vida diaria?
Casi en el otro extremo de la inmediatez, y de lo que puede
alterarse por fallas tecnológicas esta Edición coincide con la
organización de la presentación del libro de las Jornadas del año
pasado. Jornadas por la memoria. Marcas de la historia,
repercusiones del hoy, miradas en contexto. Un libro que tiene el
efecto de la claridad de un día soleado. En el que todo se ve claro,
pero todo se ve. Refugio cálido para la inmediatez: la memoria. Y
entonces surge otro modo de pensar el tiempo. Que si hablamos de
memoria ya no corre. Al contrario: es largo como las charlas del
afecto, abunda como en la infancia, es propio como en el entusiasmo.
Pensamos entonces: ¿Qué calla la inmediatez que si dice en cambio la
memoria? ¿En qué nos atan algunas agilidades? ¿Hay tiempo en la
inmediatez para la memoria?
Así como nuestro trabajo diario, estas preguntas y este libro son un
compromiso para que la inmediatez de esta época no nos ate la
memoria.
Ps. Daniela Calvo
Ps. Carolina Galán
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9 de Julio 1547 - Rosario |